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Consultoría y Reciclaje: the Making of Hoja Blanca
Si has visto juntas las palabras consultoría y reciclaje y sigues aquí leyendo, mereces conocer esta historia.
Hace unos años trabajaba en una consultora como feroz analista, cuando se planteó una incidencia relacionada con la calidad ambiental en nuestra operativa diaria (utilizo términos propios del sector para que la narración gane en atmósfera): mis compañeros no sólo imprimían cualquier propuesta o borrador sin importancia a todo color sobre papel blanco, sino que luego no reutilizaban ese papel dándole nueva vida. En resumen: ni utilizaban materiales reciclados ni reciclaban.
En concreto mi compañero Carlos, el atildado lucense, se presentaba varias veces al día en mi puesto, donde estaba situada la impresora, y disponía de importantes cantidades de papel sin reparar en que existía una alternativa ecológica. En vano le recordé varias veces lo innecesario de su actitud: me consta que no por malicia sino por costumbre, mantenía intacto su consumo. Se me ocurrió entonces que para convencerlo necesitaba un reclamo, un recurso que se enganchase a su conciencia y que activase una reacción negativa cuando utilizase un folio en blanco. Necesitaba una canción.
Así compuse Hoja Blanca, un canto al compromiso medioambiental que yo entonaba cada vez que Carlos se acercaba buscando un nuevo lote de páginas sin estrenar. De este modo, machacando un día tras otro sus tímpanos y su moral, marcando a fuego en sus meninges la llamada de la Tierra, logré que cesase aquella hemorragia y en la actualidad es él mismo quien canta a otros consultores para ayudarles en su camino de vuelta a la vita naturalis.
Hoy, por fin, me he decidido a reproducir el espíritu del momento grabando Hoja Blanca.
Y aquí está la letra original manuscrita tal y como la plasmé en aquellos días:

No, mentira; este papel lo escribí ayer a ratos. Pero bueno, la letra sí estaba creada entonces.
Faster #53

¿Qué es ese bulto que corre hacia el ascensor cuando entra un vecino en el portal como si fuese un niño lobo, ése que sólo sabe decir “papá, cómprame la moto”, ése que está en la vida por estar, que está de oyente, ése que no se ducha después de jugar el partido…?
- ¿No te duchas? - No, yo ya me ducho luego en casa….
¿Cómo que te duchas luego en casa? ¡No me lo creo!
Esa cosa es tu hijo.
- Con mi hijo no te metas que mi hijo es el mejor.
No, no vale decir “mi hijo es el mejor” y luego pagarle treinta y seis prácticas de autoescuela. Hay que asumir que está perdido, que no se le entiende al hablar. Lo has malcriado, has sido indulgente y blando con él como lo era con su audiencia Roberto, el MC Conciliador, que cantaba para contentar a todos: “OYE – QUÉ! Éste es mi barrio, OYE – QUÉ! Ésta es mi gente… bueno, siempre que estéis todos de acuerdo, claro”. No. Eso no funciona. Si cantas “This beat is Technotronic!” tienes que creértelo y gritarlo con valentía, no vale decir “This beat is Technotronic! This beat is Techno… well, maybe it isn’t… no, a lo mejor no es Technotronic”.
- Tienes razón, ¿qué clase de espejo he sido para mi hijo desinflándome día a día en el sofá con la camiseta que compré aquel fin de semana que fuimos de casa rural a Asturias?
Claro… Bueno, no te tortures. Tú lo has intentado. No digo que seas un prohombre, no eres precisamente de los que deciden qué ninot hay que indultar, pero tampoco te has pasado la vida en casa emparejando calcetines. Eres un padre como el resto, has cumplido con tu hijo las tareas que se esperaban de ti, ni más ni menos, desde hablarle en flatter cuando era un crío…
- ¡Hola ringo rango! ¡Hola kukuxumuxu!.
…contarle heroicidades a medias…
- ¿Y tú te enfrentaste a él, papá? - Al final no le dije nada, ¡pero estuve a punto!.
…o llevarle a ver cómo jugabas al tenis y te autoinsultabas cuando fallabas:
.
Es verdad que a lo mejor no has prestado mucha atención cuando ha querido compartir alguna de sus inquietudes…
- Venga papá, vamos a oír algo de música juntos, ¿qué te apetece escuchar? - Sí, eso que está sonando está bien. - No, pero eso no es un CD, es la tele de la habitación que debe de estar allí mamá cambiándose. - Ah, pues suena bien, ya me lo dejarás para el coche. - No, no. No es un CD, es la tele….
…pero en general has estado en tu sitio. Además, abundan los ejemplos de padres que, por querer implicarse demasiado en la relación filial, han acabado boqueando en arenas movedizas. Acuérdate del caso de Luis, el padre que quiso buscar en las redes sociales una vía adicional de comunicación con su hijo y como no sabía de qué iba la cosa llenó su perfil de Facebook con fotos de un banco de imágenes:
- Eh, ¿ése eres tú de pequeño con tus amigos en Orense? - Sí. - Pero si son todos negros y están jugando al cricket….
Y más tarde abrió una cuenta de Twitter, pero la herramienta terminó por dominarlo a él. Se entregó a los 140 caracteres, convirtió Twitter en una puerta abierta a sus pensamientos sin pararse a pensar que entre el corazón y el teclado debe haber siempre un filtro elemental para los excesos de sinceridad.


Vaya desastre.
Quiero decir que el problema no depende sólo de ti. En estos casos lo más probable es que tengas que buscar culpables a tu alrededor, en tu entorno. Sé valiente y no dudes en dirigir un dedo acusador hacia todos sin señalar a nadie en particular para no granjearte enemigos. Eso sí, te daré un consejo hablando ya en serio: no sigas dejando al niño tanto tiempo con los abuelos fingiendo agobios para que lo críen ellos, porque ahí existe una brecha de dos generaciones que puede despistarlo seriamente. ¿No ves que a veces a nuestros mayores se les va la cabeza (ojo, como es normal) y transmiten conceptos de antaño que pueden dejar a los rapaces medio tolais? Ya sé que estoy hablando de tus padres, pero fíjate bien:
- Vamos tesoro, que te voy a contar un cuento. - ¡VIVA! - Viktor era un apuesto campesino que vivía en una aldea del centro de Europa donde se desarrollan este género de historias. Dos imprudentes muchachas de la aldea se disputaban el corazón del joven, y al cruzarse por la calle reñían una con otra vociferando “Viktor es mío” “no, “Viktor es mío”. Un tarde que secaban vainas en una cuerda mientras proseguían con su disputa, apareció una mujer desconocida y las oyó pelear. Les dijo: “podéis discutir cuanto queráis, pero Viktor al final será mío”. - ¿Y quién era aquella mujer, abuela? - Aquella mujer… era LA MUERTE!.
Adiós… Ahí lo tienes…
Trauma for your kids…
.
Vilque,

Publicado en Texto Longo
Etiquetado Correr al Ascensor Cuando Entra un Vecino, Indultar Ninots, Ir de Oyente a las Conferencias, Los Cuentos de Nuestra Infancia Discurrían en Centroeuropa Protagonizados por Personajes Ataviados con Vistosos Trajes Tradicionales, Si la Vida Fuese como en los Bancos de Imágenes, This Beat is Technotronic
Los Beatles con Chapetas et al.

Compongo esta entrada con la intención de retirar los motivos navideños a un segundo plano del blog, y lo hago tirando de una de las fotos más humanas de Los Beatles: Los Beatles con chapetas. Ya habíamos dado prueba en otro post de la no infalibilidad del cuarteto, y aquí están de nuevo Los Beatles imperfectos. Los Beatles colorados, red in the face.
Colorados con la cara incandescente como tú y como yo en las sobremesas de estas pasadas Fiestas, diciendo grachie mille, bambini a tu hermano cuando te hacía gestos discretos para que te limpiases el papo. ¿Cuántas veces lo has hecho? ¿Cuántas veces has recurrido al italiano como muletilla por no tener otra cosa que decir a lo largo de las últimas semanas? Es más: ¿cuántas veces en tu vida has parodiado a los italianos sin tomarte mayor esfuerzo que el de terminar las palabras en –ini? Muchas. Y luego tú eres de los que protesta en los foros si alguien generaliza sobre tu comunidad autónoma (si de verdad piensas eso es que no sabes nada de Navarra ni de los navarros, @olantzero78).
Todos tenemos flaquezas, todos tenemos debilidades e inconsistencias, lo que ocurre es que a algunos nos contrarían y otros son capaces de convivir con ellas sin aparente esfuerzo.

Leslie Howard y Carol Reed, hombres famosos con nombres de mujer. Hombres que supieron asimilar su imperfección.
Hay quien incluso busca el error, quien convierte los desatinos en marca de la casa y con ello logra mantener o incrementar el respeto que se le profesa. Es el caso de Paul Weller.

Paul Weller, modfather con pelo corto de señora. Imperfecto y brillante igual que el pequeño mundo que compartimos con él, la tierra que se nos presentaba en una imagen espacial aparecida hace algunos días como un espectáculo asombroso de misteriosas magnitudes, sí, pero también como algo parecido a una gigantesca y sencilla crema catalana.

Dos Canciones de Navidad

Si no quieres que algo así sea lo más bonito que se oiga en tu casa durante estas Fiestas, encuentra un momento para sentarte, sosegarte y escuchar las Dos Canciones de Navidad de Vilque con Marga.G.
1. Cantata: preparación para la Navidad después de todo un año. Todo vuelve a su sitio. High expectations.
Cantata by Vilque con Marga.G.
2. Mañana de Navidad: Estás arropado en cama la mañana de Navidad. En casa ya hay actividad pero no quieres unirte. Da igual que te levantes ahora o dentro de una hora, porque no hay nada que hacer en todo el día, ninguna responsabilidad. Es perfecto.
Mañana de Navidad by Vilque con Marga.G.
.
Vilque; cuando en conversación navideña con un amigo te descubras recordando los bocadillos de calamares que hacían en aquel bar de la Plaza del Generalife, sabrás que te estás haciendo mayor.




